9.6.08

lo que no hay de lo que nunca existirá

A ver a ver esta vez he decidido no llamar para poder hablar (no hay de que además)esta vez no voy a enviar un email, porque la respuesta será un simple YA, esta vez publicaré esta entrada dedicada a lo que no hay de lo que hubo y a lo que existió de lo que sentí de lo que nunca existirá. Lo sucedido este fin de semana señor CH no ha sido más que la verdadera razón para darme cuenta que siempre que estemos juntos la gente no nos va a dejar en paz!, una vez más Ud. y yo lo hemos confirmado, por eso la pasamos tan bien estando separados, que siempre que lo tenga a mi lado mi seguridad se agranda mucho más y que siempre que lo tengo al lado borracho algo ha de decir para hacerme enojar.
Mi estimado CH, puedo afirmar que creo en el amor. Siendo esto así, creo mucho más en mi condición de humana fracasada pero con demasiada esperanza; por lo tanto, puedo descifrar que entre Ud. y yo existe tanta amistad que ese solo hecho nos hace mirar a nuestros cuatro lados y no pararnos a pensar, nos ha hecho jugar con fuego y saber que no nos quemaremos si confiamos ciegamente el uno en el otro, rara profecía la que nos puede dar la gente a nuestro alrededor, y más raras las situaciones que podemos utilizar para hablar de lo que no hay de lo que hubo y de lo que existió de lo que sentí, de lo que sabemos que queremos que nunca existirá, porque nunca existio y de nuestra felicidad, de mí felicidad de saber que hoy puedo escribir de esto, porque ahora pues... me da igual.
Señor CH, en estos 12 años de larga amistad puedo decir que Ud. ha sido el único (por el momento) al que en algún momento de mi vida sin que sea mi padre le he dicho que lo amo y más aún sin que sea un día especial, a Ud. lo he curado con papel periódico de un ataque bronquial que casi me mata a mi también, me he quedado un día de san Valentín bajo 3 frazadas y muchos tisúes a su lado viendo televisión, a Ud. lo he acompañado mil veces a caminar bajo la lluvia, he corrido y me he tirado al suelo en su compañia, he tirado piedras en la playa, me he sentado a ver el mar, he hablado, he gritado y Ud. ha estado fielmente a mi lado, a Ud. lo he besado sintiendo una total frescura al saber que al volverme a ver me va a abrazar y que sin más ni más nos vamos a pelear (como siempre) pero al final nos pondremos a brindar, con Ud. señor CH he podido definir lo que es una convivencia con un hombre totalmente desconocido, que la desordenada si puedo ser yo, que se que alguién que no es de mi familia me ha podido esperar de madrugada en la ventana de una casa fumando mil cigarros enojado, que un hombre si te puede cocinar a las tres de la mañana, que siempre hay que dejarle el ultimo pedazo porque le encanta, que me ha hecho acariciar a los gatos por mas que hasta ese entonces los odiaba, que me ha divertido tan igual jugando futbolin, bolos, y mucho más cuando lo veía caer en le skate.
Yo sé también como Ud. que lo acontecido no va ser parte de una memoria descriptiva y que no lo vamos a volver a hablar, a menos que sea en sesión abierta y expuesta al público por nuestra más asidua persona de nuestro corazón, la que ha hecho que esta entrada se dé pues si ella no hubiera hecho la pregunta aquella noche creo que nunca hubieramos hablado tan claramente como lo hizo Ud. aproximadamente a las 3 de la mañana mi estimado CH. Debo decir también, que la conversación tan seria y ebria que hemos tenido entre esas paredes me ha dejado temblando de pies a cabeza, pues normalmente entre esas conversaciones siempre he terminado muy mal parada, llorando en una calle solitaria, y esta vez, me sentía tan libre y bien que solo lo puede ser la confianza que Ud. me ha de regalar.
Debo señalar que los dos somos conscientes de que ya sabemos que no nos vamos a ver en un largo tiempo(detalle ya muy natural entre los dos) y aunque debo decir que como Ud. me dejo atontada por recordar cosas que yo no tenía tan claras, debo decir también que guardo un email que leí un 20 de setiembre del 2003, desde aquella vez hasta el día de hoy no podría contar cuantas veces me he ido yo y cuantas veces se ha ido Ud., cuantas veces nos hemos peleado y cuantas veces lo volveremos a hacer, pero si podemos dar el mejor ejemplo de que hemos llegado y hemos estado los dos en los momentos que más nos han necesitado.
Ahora quizá la que te pida que no fumes, que no tomes y que no bailes pegadito sea yo.... eres un grandioso amigo.
*dedicado a un hombre maravilloso, que apareció en mi vida un 14 de febrero de allá por el año 1996(creo yo)... dedicado al que me ha preparado un omelette a las tres de la mañana, al que ha cuidado mi sueño aunque sea de mañana, al amigo que ha aguantado mis lágrimas por escoger tan mal, y al que siempre me ha dicho : "que quieres que tre diga pues, ya va a pasar"
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