23.1.08

El SLAM de mis 26 años

Cuando estas en el colegio, las noticias vuelan de aula en aula, las notas van con lapicero rojo a tus padres, y las invitaciones son totalmente formales para los cumpleaños en casa de tus amigos.

Cuando estas en el colegio, te enteras de la vida de los chicos o de las chicas en el SLAM(cuaderno de preguntas y respuestas que hoy lo puedo comparar con los blogs de internet) de tu mejor amiga y con base firme para poder afirmar lo que escribieron, porque en ese cuaderno las respuestas son escritas por ellos mismos a puño y letra lo que no te permite imaginar más de lo que está ahi escrito, muy distinta a la realidad cuando sales de esas cuatro paredes, a las que de por si, ingresas y no para ninguno de los fines antes mencionados.

Hace unos días al visitar a uno de mis sobrinos en su casa, me vino con la gran historia de que no sabía que responder en una pregunta del SLAM de una compañera de clase, la pregunta era: ¿Quien te gusta del colegio?-complejidad aparente para un mocoso de 13 años que empieza a sacar a flote las ilusiones que le hacen doler la barriga o que hace que coma todo lo que su mamá tiene en la cocina (terrible dolor de cabeza cada fin de mes para una de mis mejores amigas).

Al recordar mi época de los SLAM`S, era recordar esa espera por el recreo para pasar rápido las respuestas, las que debían ser o muy estúpidas o muy ciertas con una indirecta tan directa posible como que la siguiente persona que lo debía responder era el chico que te gustaba o al que querías molestar por un par de semanas (que es lo que más o menos dura un chisme en el colegio).

El tema del SLAM me trajó mucha risa (acumulada con nostalgia) y me quedé hablando con él toda la tarde, lo que hizo que tome mi cartera y salgamos a caminar, nos llevemos el cuaderno y con pacto de antemano saber que las respuestas que él pusiera ahí serían nuestro secreto(papel de la tía aliada que siempre uno debe tener en esta vida) optamos por tomarnos uno de esos grandes helados de copa que sirven en manolo´s y entre mucha grasa reír, hablar y escribir el "bendito" SLAM;

Al empezar a resolver las preguntas de ley, nombre y apellido, edad, fecha de nacimiento, dirección y teléfono vinieron las preguntas de carácter íntimo, ¿quién fue tu primer beso?, ¿donde se lo diste?, ¿tienes enamorado?, ¿quien te gusta?, ¿Has besado?¿has bailado con él/ella?, a lo que mi lindo mocoso respondía contándome los detalles discretamente enrojecido en todo el rostro y me hacía una que otra pregunta mirándome sonriente, como pidiéndome ser él también cómplice de mi vida; Eso es lo que hoy, me hace verme en esa mesa por horas hablando con un niño de 13 años sobre mis primeras experiencias amorosas (de las cuales a veces ni quiero recordar), y cuanto más avanzabamos, más me podía sentir un pequeño gusanito que no ha avanzado y que no tiene más meta donde llegar, al final me sentí aún peor que gusano pisado al darme cuenta que sus respuestas fueron totalmente iguales a las mías.

Esa tarde, me quedé nublada a la pregunta ¿Tienes enamorado? a lo que respondí no!; ¿Te gusta alguién? respondí sí!; ¿Has bailado con él? respondí no!; y más aún me dieron escalofríos al recordar que mi primer beso me lo dió un tal Juan Carlos en la escalera de mi casa cuando tenía unos 8 años y le dije que nunca más me buscará porque lo odiaba(y debo admitir que lo que comenté en esa mesa fue que mi primer beso fue totalmente tierno y que esos son detalles que siempre se deben recordar por ser un detalle dulce de la vida y es parte de saber que uno está creciendo).

A las preguntas de que quieres ser, si respondí completamente bien ¿Que quieres ser de grande? a lo que siempre dije : abogada; ¿Te quieres casar? y dije si; ¿A los cuantos años? a lo que respondía en esos años no sé, y a mis 26 años me veía respondiendo igual.

Cuando las preguntas cambiaron por la parte amical, me di cuenta que mis respuestas cambiaron todos los años, por las preguntas ¿Quien es tu mejor amigo(a)?a lo que debo decir que escribía varios nombres, nombres que ahora a mi lado no están, pero que siguen siendo amigos al final; ¿Cuál es tu mejor recuerdo? a lo que supongo que respondía mi primera comunión o el viaje de verano que hice con mis papás, hoy sólo respondería: quiero vivir más para decirte que es un bueno y verdadero recuerdo; luego llegábamos al final siempre aburrido, dedícame algo y pon tu firma.

Esa tarde aprendí que me hubiera dado mucha verguenza que ese SLAM me lo hubieran hecho a mí, que el vacío en la barriga por responder preguntas sobre mi vida me hacen sentir vacía y más aún, siendo la tía ejemplo para él.

Que la diferencia entre él y yo es que le doblo exactamente la edad y que yo pagué la cuenta de los helados por ser su tía, la soltera, la que trabaja y la abogada(cosa que esta vez no me ayudo a responder tantas preguntas).
Al final mi sobrino se enteró que si me gusta alguién que no he bailado con él (cuando salgo a bailar todos los fines de semana), que no tengo enamorado, y que no tengo un bonito recuerdo del cual pueda escribir...
Imagínense.....
Publicar un comentario en la entrada