18.2.08

Mi primer millon...

Un día como hoy hace 10 años empece a trabajar, mi primera gran experiencia laboral fue en una cadena de restaurantes, lo que ocasionó que esta noche, una vez más mande a volar la dieta semanal y me prepare a caminar y sentarme en uno de esos más de 20 locales por todo lima, esta noche sentada y volviendo a escuchar los gritos de rápidez y muchas gracias! me ha dado nostalgia al cerrar mis ojos y en cada mordisco regresar hacia aquellos años para recordar como llegue a ese lugar y como logré quedarme mas de 4 años.
Llegué un 14 de febrero por casualidad a un local de la Av. Morelli en San Borja y empecé a trabajar un 18 de febrero con tarjeta para marcar y firma de un supervisor, empecé en una caja y termine la noche con un gran dolor de pies, si pudiera contar cuantos chicos hemos pasado por esas tiendas y a cuantos más después de esos años me he encontrado en distintas lugares de lima y ya en otras etapas de su vida me faltarían dedos y experiencias con cada uno de ellos, esos chicos también forman parte de una etapa de mi vida en la que creces aún como persona y te obligan a tener responsabilidades, son los que esta noche se hacen merecedores de mi mente y de mis manos al escribir esta entrada del blog.
Cuando empecé a trabajar tenía 15 años y medio, había acabado el colegio en diciembre y me aburría demasiado en mi casa, en ese tiempo ya me preparaba para ingresar a la universidad (la 2da, pues en el colegio ya había ingresado a la facultad de derecho de una universidad local y no daré a conocer los detalles porque mi familia y yo decidimos que no iba a estudiar mi futura carrera en una universidad que en su nombre dice ser aplicada), mi cuerpo y mi mente no soportaba la idea de tener la misma vida que cuando estaba en el colegio el ir a clases y regresar a hacer las tareas, ya estaba fuera de una rutina de once años y a la que en ese diciembre pasado le había puesto el punto final con una gran fiesta(de la cual sólo recuerdo el final).
Hoy, al estar sentada aquí entiendo que el inicio de la etapa laboral es muy dificil para todos, en mi caso yo era la niña mimada, la que lo tenía todo y hasta mi papá me ofreció pagarme el mismo sueldo para que me dedicara solamente a estudiar, motivo que hizo que hiciera todo lo contrario, decidí no dejar de trabajar y sé que al comienzo fue solo por darle la contra (Hoy puedo decir que tomé una buena decisión papá) y hasta no puedo olvidar la cara de mi abuelita al ver la foto de empleada del mes en su cuarto, detalles que no voy a olvidar.
Durante esos cuatro años me encontré rodeada de chicos de mi edad, de distintas economías, de distintas creencias, de distintas formas de vivir y creer algunas veces que hacer cosas malas eran buenas y al pasar el tiempo cuando todos ya nos veíamos siendo estudiantes eramos totalmente de distinta educación, yo trabajaba para las copias de la universidad, para lo stipeos que no tenía tiempod e hacer, para mis salidas de fin de semana y para comprarme algo que no me querían comprar, y hasta para darme el gusto de ser yo la que haría las compras con mi mamá en el super; Tendría que haber sabido que las experiencias en ese camino iban a ser infinitas pero eso nunca se sabe solo se aprende en el camino, mi carrera fue larga, los competidores muchos y los retos mucho más esperados que cuando fueron logrados, la competencia implicaba estudio y buen humor, el coraje y el empeño era la meta para recibir una chapita que decía chief leader, los ascensos, los exámenes, las fiestas infantiles, la comida de los domingos, los premios, los paseos, las tarjetas...y por supuesto como quitarle el mérito a mi primer millón, mi primer gran suelo (por así decirlo).
Sin dudar volvería a escribir ese ultimo email que escribí hace 6 años, cuando me retiré de la oficina de Recursos Humanos con mi cheque de liquidación en la mano, ese email que me inspiró escribir aquella entrenadora de la cadena que al recibirme en su oficina para despedirme me dijo: adiós lawyer!, ese latido de mi corazón el cuál cargaba pena, esperanza y duda por saber si había tomado una buena decisión hizó que cargue toda mi emoción en una hoja de word y también hizo que esa hoja se envíe a todas las tiendas de la cadena con satisfacción, el agradecimiento de las personas involucradas llego por medio de llamadas telefónicas y hasta el día de hoy me he encontrado con gente que su nombre estuvo inmerso en él, o nuevos trabajadores que saben de la historia de ese email, hoy en día aún cuando voy a comer a alguno de esos restaurantes me encuentro con gente que trabajo conmigo, que yo entrené y hasta que algún día entrevisté y contraté...
Aquel champs y esa filosofía de vida, una buena lección aprendida hoy después de 10 años puedo decir que no se olvida.
* Un recuerdo de lo que fue una sonrisa más y creo que la única etapa laboral angelical, amigable y en la que más he aprendido de mi vida, luego vinieron todos los trabajos de oficina y los eventos... demasiada competencia que me han hecho ser lo tan caradura que soy hoy como abogada y como persona... son cositas
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